No ignores estos síntomas: podrían ser el inicio de una hemorragia cerebral.
- drdigitalweb
- 16 oct 2025
- 2 Min. de lectura

Una hemorragia cerebral ocurre cuando un vaso sanguíneo dentro del cerebro se rompe, provocando sangrado en el tejido cerebral. Este sangrado interrumpe el flujo normal de oxígeno y nutrientes, causando daño a las neuronas y, en casos graves, poniendo en riesgo la vida del paciente.
Es una emergencia médica que requiere atención inmediata, ya que cada minuto cuenta para evitar secuelas neurológicas graves.
¿Por qué ocurre una hemorragia cerebral?
Existen varias causas que pueden provocar este tipo de sangrado, siendo las más comunes:
Hipertensión arterial no controlada, principal factor de riesgo.
Traumatismos craneales, especialmente por caídas o accidentes.
Aneurismas cerebrales que se rompen.
Malformaciones arteriovenosas (vasos sanguíneos anormales en el cerebro).
Trastornos de coagulación o uso prolongado de anticoagulantes.
Consumo de drogas como cocaína o anfetaminas, que elevan bruscamente la presión arterial.
Controlar los factores de riesgo, especialmente la presión alta, puede prevenir gran parte de los casos.
Síntomas de alerta que no debes ignorar
Una hemorragia cerebral puede presentarse de forma repentina y severa. Los síntomas más comunes incluyen:
Dolor de cabeza muy intenso y repentino (“el peor dolor de cabeza de tu vida”).
Náuseas y vómitos.
Debilidad o entumecimiento en un lado del cuerpo.
Dificultad para hablar o entender palabras.
Pérdida de equilibrio o coordinación.
Visión borrosa o doble.
Pérdida de conciencia.
Si una persona presenta estos síntomas, no debe esperar ni automedicarse. Debe acudir de inmediato a urgencias o llamar a los servicios de emergencia.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico se realiza mediante tomografía o resonancia magnética cerebral, que permiten identificar la ubicación y extensión del sangrado.
El tratamiento depende de la causa y la gravedad:
Medicamentos para controlar la presión arterial y el edema cerebral.
Cirugía para detener el sangrado o aliviar la presión intracraneal.
Rehabilitación neurológica para recuperar funciones afectadas, como el habla, la fuerza o el equilibrio.
El pronóstico mejora notablemente cuando el paciente recibe atención médica en las primeras horas tras el inicio de los síntomas.
Conclusión
La hemorragia cerebral puede dejar secuelas graves o ser mortal si no se trata de inmediato. Reconocer los síntomas y actuar rápido puede salvar una vida.
Si has tenido dolores de cabeza intensos, debilidad repentina o antecedentes de presión alta, acude con el Dr. Jesús Abraham Ibarra, especialista en neurocirugía, para una valoración completa y detección temprana. Su experiencia te ayudará a prevenir complicaciones y cuidar tu salud cerebral.




