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Malformaciones arteriovenosas cerebrales: síntomas, diagnóstico y opciones de tratamiento.

  • drdigitalweb
  • 2 oct 2025
  • 2 Min. de lectura

Las malformaciones arteriovenosas cerebrales (MAVC) son anomalías poco comunes en las que existe una conexión anormal entre las arterias y venas del cerebro, sin la presencia de capilares que normalmente regulan el flujo sanguíneo. Este defecto puede generar problemas neurológicos graves, ya que altera la circulación cerebral y aumenta el riesgo de hemorragias.


¿Qué son las malformaciones arteriovenosas cerebrales?


En condiciones normales, la sangre fluye de las arterias hacia los capilares y después a las venas. En una MAVC, las arterias se conectan directamente con las venas, lo que provoca una presión anormal en los vasos sanguíneos. Con el tiempo, estas venas pueden debilitarse y romperse, ocasionando una hemorragia cerebral.


Causas y factores de riesgo


La causa exacta de las MAVC no se conoce con certeza, pero se cree que:

  • Son congénitas, es decir, presentes desde el nacimiento.

  • No suelen heredarse, pero en casos raros se asocian a síndromes genéticos como la telangiectasia hemorrágica hereditaria.

  • No existe una causa clara relacionada con estilo de vida o alimentación.


Síntomas más frecuentes


Muchas veces las MAVC no generan síntomas hasta que ocurre una complicación. Sin embargo, algunos signos de alerta son:

  • Dolores de cabeza persistentes.

  • Convulsiones.

  • Debilidad o entumecimiento en un lado del cuerpo.

  • Problemas de visión.

  • Dificultades para hablar o comprender.

  • Pérdida repentina del conocimiento en caso de hemorragia cerebral.


Diagnóstico


El diagnóstico suele hacerse con estudios de imagen:

  • Resonancia magnética (RM): detecta la anomalía en detalle.

  • Angiografía cerebral: muestra la anatomía exacta de la malformación.

  • Tomografía computarizada (TAC): útil en casos de hemorragia aguda.


Opciones de tratamiento


El manejo depende del tamaño, localización y síntomas de la MAVC:

  • Observación: en MAVC pequeñas y asintomáticas, el especialista puede optar por vigilancia periódica.

  • Cirugía convencional: indicada en lesiones accesibles y con alto riesgo de ruptura.

  • Radiocirugía (Gamma Knife): usa radiación dirigida para cerrar gradualmente la malformación.

  • Embolización endovascular: procedimiento mínimamente invasivo que bloquea el flujo sanguíneo en la MAVC mediante catéteres y materiales especiales.

En muchos casos, se combinan diferentes técnicas para obtener mejores resultados.


Pronóstico y calidad de vida


El pronóstico depende del momento del diagnóstico y de si ha ocurrido una hemorragia. Con un tratamiento adecuado y seguimiento médico, muchos pacientes pueden llevar una vida normal y reducir significativamente el riesgo de complicaciones.


Conclusión


Las malformaciones arteriovenosas cerebrales son una condición poco frecuente pero de alto riesgo. Reconocer los síntomas y acudir de inmediato a un especialista en neurología o neurocirugía es clave para prevenir complicaciones como hemorragias cerebrales.

 
 
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